Historia

 

El proyecto comenzó hace 16 años cuando me invitaron a ir  a  Buriatia,  y leí en los periódicos que se abandonaban 5.000 bebés al año. Decidí hacer algo por ellos y desde 1.998 estamos desarrollando proyectos cada verano.  Una situación difícil. Imagina el daño que la globalización y el liberalismo económico pueden provocar en una sociedad económicamente atrasada como es la de la Siberia Asiática.  Son muy pocas  las empresas locales que pueden competir con las multinacionales y los productos de China que llegan a sus mercados cada día. De modo que los negocios locales han ido desapareciendo uno a uno; el desempleo y la pobreza se propagan, la prostitución y las drogas son problemas reales: en esta situación, los niños son los más perjudicados. En Buriatia (una república rusa en la Siberia Asiática) entre la frontera con Mongolía y el Lago Baikal cada año se abandonan 5.000 bebés.  Si quieres, con tu apoyo en la distancia, puedes dar una esperanza de vida a estos niños.  Las donaciones que recibimos nos permiten responder a las necesidades básicas de los niños y ayudar a las instituciones que los acogen. Con nuestro proyecto pretendemos dar un apoyo concreto a los niños huérfanos en Siberia, que han sido abandonados debido a la propagación de la pobreza y/o a la muerte temprana de sus padres.

Colaboramos con 5 instituciones:

Casa de niños “Aistionok” en Ulán – Udé que alberga a 140 bebés abandonados, en su mayoría con distintos problemas neurológicos, con edades comprendidas entre 0 y 3 años.  Allí compramos comida, medicinas, ropa para los niños, sábanas, equipación médica básica, juguetes y se están renovando las ventanas.

Orfanato “Malshiok” en Ulán-Udé, que alberga a cerca de 80 niñas y niños de entre 4 y 8 años. En los últimos años hemos alicatado el comedor y parte de los pasillos del orfanato, también se ha habilitado un espacio exterior de juegos con pista deportiva adaptada a la edad de los niños y suelo resistente a temperaturas extremas, además se ha construido una pequeña piscina climatizada para su uso principal con fines terapéuticos.

El Orfanato “Raduga Oior” (“arcoiris”), con más de 40 niños huérfanos en una zona extremadamente remota de Siberia (Buriatia). Cuando cumplen los 16 años se quedan en la calle, así que hemos restaurado 4 casas y las hemos convertido en pequeñas granjas, para poder ofrecer a 6 de ellos un modo de vida y trabajo una vez que ya no puedan permanecer en el orfanato.

Centro “Baingol”, a 800 km de Ulan -Ude, allí compramos material escolar y  equipamiento para 250 niños huérfanos o simplemente abandonados por la misería en que viven sus padres.

Centro “Ust-Urma”, situado a más de 600 km de la capital. Es un centro para niños huérfanos, con escuela incluida en su estructura.  Aquí compramos medicinas,  calzado, ropa, herramientas para dos talleres de madera que están desarrollando.  En el exterior se ha construido una pista deportiva. Se están renovando las camas de las distintas habitaciones. El centro acoge a cerca de 70 niñas y niños huérfanos y/o abandonados que están en edad escolar.

Si quieres, con tu ayuda, puedes dar esperanza de vida y futuro a estas  niñas y niños.  Con tu ayuda mejoramos su calidad de vida, y nos permite ofrecer un servicio, de modo que todos los niños son alimentados, educados, vestidos y cuidados hasta los 16 años. Y después de los 16 años, aprenderán las labores necesarias para poder  cuidar y vivir  en una pequeña granja, ofreciéndoles así una garantía de futuro. Necesitamos aproximadamente 50.000 euros al año, con esa cantidad podemos seguir desarrollando todos nuestro proyectos allí.